A comienzos del siglo XVI se inician las obras de construcción del templo para sustituir a la anterior iglesia -que también pudo levantarse sobre los restos de una antigua construcción de origen árabe-más modesta en tamaño y con elementos góticos que no se han conservado. Diego de Arce dirigió el comienzo de las obras, realizadas en estilo renacimiento, algunos de cuyos elementos han llegado hasta nosotros pese a las reformas y vicisitudes por las que pasó el edificio, incendiado durante la guerra civil.