Construido entre 1925 y 1931. Fue un puente funcional y móvil hasta principio de los años sesenta, en que quedo fijo, lo que motivó el traslado de la actividad portuaria río abajo.
El puente, que debe su nombre al Palacio de San Telmo por encontrarse al lado del mismo, se construyó entre 1925 y 1931, por el ingeniero José Eugenio Ribera, con el objetivo de permitir el desarrollo de los barrios que se encuentran en la orilla norte. El Puente de San Telmo fue el tercer puente que vio la luz en Sevilla, justo 2 años después que el Puente de Alfonso XIII y cerca de 80 años más tarde que el Puente de Triana.