En el casco viejo de San Adrián encontramos la Iglesia parroquial dedicada al santo patrón el municipio. Para los vecinos de San Adrián es su tesoro mejor guardado. Lo que más destaca de la construcción es la torre campanario de ladrillo de cuatro cuerpo que le proporcionan un punto privilegiado sobre la que se divisa la extensión de la villa. Conserva un espléndido estilo gótico-renacentista en estructura de planta de nave única, definida por tres tramos a través de las capillas del Cristo Crucificado, de la Inmaculada, la de San Pedro, la dedicada a San Pablo, entre los contrafuertes. En la parte superior destaca una antiguo coro. Una joya de gran valor es el retablo en honor a San Adrián. El exterior está realizada con ladrillo sobre un basamento de piedra. A la Iglesia se accede por una gran puerta terminada en arco de medio punto, sobre el que destaca un ático en el que encontramos una estructura en piedra del santo Adrián.