La parroquia de Nuestra Señora de la Paz es conocida popularmente con el nombre de San Basilio por haber sido éste el templo del convento de esta orden religiosa que dio nombre al barrio. Tras la desamortización de 1835 se destruyó el convento, dispersándose su rico patrimonio artístico. Sólo se conservó la iglesia, como auxiliar del Sagrario de la Catedral, hasta que se erigió en parroquia. Aunque presenta una estructura exterior muy sencilla, sufrió distintas reformas en el Barroco.